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Soy suyo

Publicamos un relato recién recibido.

La conocí a través de internet en un sitio Vainilla. Su mensaje era muy breve “¿Algún sumiso por aquí?”

Quedamos para conocernos en un Restaurante cercano. Sus rasgos exóticos y mas joven que yo.

Mirada profunda con unos preciosos ojos oscuros. La conversación fue muy fluida y descubrí que a pesar de su aspecto juvenil, su mente era la de una mujer madura.

Al terminar una copa después de comer, me confesó que estaba cansada de la rutina, quería hacer una locura, irnos esa misma noche a un hotel en un lugar especial y jugar a dominarme inmediatamente. Me explicó que la dominación le gustaba por la sensación de poder que le daba.

No pude negarme a sus deseos y pocas horas después estábamos en un hotel de una ciudad monumental con una vistas a muchos siglos de historia. Después de cenar, entramos en la habitación y ella lleno el baño. Yo sentado en el borde de la bañera observaba con deleite su cuerpo y la belleza de sus pechos, me dio permiso para acariciarla y al final entré en la bañera.

Me ordenó limpiar sus pies. Lo que hice con deleite y luego, empece a adorarlos, besándolos. Ella empezó a meterme mas y mas dedos en la boca hasta que ordenó tragarme todo el pie, y ella empezó a moverlo como si follara mi boca con su pie. Con el otro pie me golpeaba mi pollita que estaba ya erecta.

Salió de la bañera y me ordeno vestirla con un corsé que habíamos traído. El corsé con su color preferido, el rojo,le daba aspecto de diosa, estilizando su figura.

Se puso unos altos tacones negros. De la maleta saco un collar de perro con una cadena y me lo puso. Me sentí inmediatamente sumiso ante semejante diosa.

Después de pasearme por la habitación a cuatro patas tirando de la cadena del collar, cerró unas esposas de cuero y me inmovilizó, con mi propio cinturón, de cuero negro; empezó azotarme. Al principio con mediana intensidad y cada vez mas fuerte. Mi culo se puso rojo con un tomate, hasta que yo exhausto, le supliqué piedad.

Me ordenó ponerme de pie y me dio un bofetón, y luego otro cruzandome la cara. Repitiendo la humillación varias veces, demostraba su poder sobre mí. Yo no me atrevia ni a mirarla, aunque estoy seguro que su cara denotaría un ligero sadismo.

Me puso después contra la pared, de pie, apoyando mis manos por encima y dejando expuesta mi espalda, me azotó mientas me dijo: “A partir de ahora me llamaras Ama. Soy tu Ama y tu eres mi esclavo. Me vas a satisfacer en todo”.

Mi pollita chorreaba liquido seminal en una extraña sensación de humillación que me impedía la erección. Era un placer y liberación psicológica: La sensación de pertenecer.

Pasó a sentarse en una banqueta adyacente a la cama y me ordenó besarle los pies. Subí por sus piernas mientras tiraba de la cadena de collar obligándome a dar placer oral. ¨Da placer a tu Ama¨ me ordenó.

Mi Ama empezó a excitarse mucho y jadeaba mientras yo no paraba de lamer sus partes mas íntimas. Después de complacerla así por un largo tiempo, se puso a cuatro patas en la cama y tiró otra vez de la cadena de collar obligándome a poner mi cara contra su culo de diosa.

El perfume de su culo me turbó y por un momento perdí la orientación, no sabia donde estaba, ni lo que hacia; mientras no podía parar de lamer su orificio prohibido.

La sensación de escozor de mi culo duro toda la noche y la observé mientras dormía. Yo estaba insomne después de tanta excitación. Las sensaciones que sentí habían sido muy intensas. Me pregunto que otras me hará sentir mi nueva Ama y que camino de sumisión seguiré.

Esperamos vuestros comentarios.